¿Y qué mejor que empezar con un buen desayuno en la cama, con una rosa y unos bombones? Es la mejor suit del hotel, o eso es lo que te parece, todo es un sueño y te das cuenta de que esta todavía la ropa esparcida por el suelo. Demasiado pronto para empezar un fin de semana...
Será mejor que te vistas y te des una buena ducha para estar estupenda.
Deja que se enfríe un poco el desayuno, hazte a ti misma esperar y darte cuenta de que no es un sueño, es real, pero por si acaso, entra en todas las habitaciones buscando a ese alguien, oliendo el perfume. SU perfume.
No está en ningún sitio, no lo encuentras, desesperas... Comienzas a creer que eso solo ha sido tu imaginación y es verdad que no existe ese príncipe azul.
Se abre la puerta, y comienza a oler por toda la habitación a croissants recién hechos... ¡Y... ...chocolate caliente!
Te acercas coriendo hacia la puerta y lo encuentras con los zapatos quitados y andando de puntillas. Parece sacado de una película.
Deja los zapatos en el suelo, todavía no te ha visto, aunque sabe que te has levantado y has visto el desayuno, entra despacio intentando no hacer ruido, pero la puerta da un portazo y tu te asustas mientras lo observas desde el cuarto de baño.
Se da la vuelta y te descubre, comienza el juego de nuevo...
-''Debería a ver estado aquí para decirte buenos días, ¿verdad?''
Justo en el momento en el que te acercas a el y le vuelves a besar, comienza a oírse un ruido extraño que te hace incluso daño a los oídos, y, poco a poco vuelves a la normalidad.
Es el despertador, 7:30 a.m, apaga la alarma, dúchate y vístete, desayuna tus asquerosos cereales integrales
Te quedan 15 minutos y todavía no te has peinado, ponte tu perfume preferido y despierta de una vez. Creías que lo habías superado pero ya deberías de saber que nunca te va a pasar eso.
No de momento...